Cambio de ciudad, cambio de vida.

¡Hola! ¿Qué tal estáis tod@s por aquí? Hoy vengo a hablaros de los cambios que a veces sufrimos en la vida, algunos más importantes que otros, en mi caso precisamente fue el cambiar de ciudad, de salir de esa zona de confort en la que taaan cómodamente estamos y que cuando salimos parece que se nos va a caer el mundo encima, pero lo que no sabemos es que de esa experiencia nos haremos más fuertes y más maduros. Ahí voy con mi historia:

De repente, por circunstancias profesionales tuve que salir de mi ciudad, al principio es tal el estrés en prepararlo todo, llenar las cajas de todas tus cosas (hasta que no haces una mudanza no te das cuenta de todas las porquerías que tienes), comprar cosas para la nueva casa, etc. que no piensas ni siquiera en cómo estarás una vez te asientes.

Una vez ya asentada y con la nueva casa medio preparada,  empiezas a conocer la ciudad y a hacerla un poco tuya. Sin darte cuenta viene esa época en la que empiezas a echar de menos a la familia, el no poder estar en fechas importantes, y bueno, los típicos bajones que a veces se somatizan en dolores de cabeza, ansiedad, etc.

En algunos momentos llegaréis a pensar que no os acostumbraréis a eso, pero os puedo asegurar que esa época pasa, el ser humano tarda una media de 6 meses en adaptarse a una nueva ciudad, así que tranquil@s, una vez pase esa etapa os sentiréis más fuertes, independientes, más madur@s, que ya no os hace falta ese pucherito de mamá porque os lo haréis vosotr@s mismos, se aprende tanto… que sólo puedo animaros a que si estáis pensando en salir de vuestra ciudad lo hagáis y que si estáis en la época de adaptación…¡ánimo, todo pasa! Te aseguro que el sentimiento de después es mejor.

Y por cierto, haced deporte, ya que libera estrés y  ayuda muchísimo.

¡Saludos!

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