Técnicas de estudio para oposiciones

tecnicas de estudio para oposiciones

Métodos de estudio ¿Obsoletos?

Una vez leí un amargo artículo de un experimentado profesor de academia que hablaba sobre los ineficaces métodos de estudio que mucha gente, consciente o no, utiliza para enfrentarse a los exámenes. La “paliza” venía a que muchos opositores nos dejamos llevar por la impaciencia o la desidia cuando estamos ante los apuntes, subrayando con la mirada perdida, leyendo por encima párrafos con muchos datos que debemos memorizar o directamente nos empeñamos en solo entender lo que leemos, sobre todo cuando nos quedan otras 100 páginas por delante. Te suena, ¿verdad?.

No hay que culparse. Puede que en el instituto o en la carrera nos haya ido bien y hayamos sacado notazas. Este método para estudiar nos ha servido muy bien y claro, si ya tenemos una manera sólida y perfeccionada, ya tenemos mucho ganado, pero no. Este profesor nos deja claro que con solo entender el temario no vamos a conseguir una plaza.

La cuestión es que, según él, para sacar plaza necesariamente debemos aprender a memorizar lo que estamos estudiando. Y no hay que tirarse de los pelos, la memoria no es solo innata sino que se ejercita con entrenamiento, así que aprovecharemos nuestra oposición para afilar nuestra memoria y matar dos pájaros de un tiro.

¿Sabías qué…?

aprender a estudiarNuestro cerebro humano (el de todos, el tuyo incluido, que veo venir tu pesimismo), ha sido, es y será por muchos milenios el ordenador más potente del mundo. Es capaz de almacenar alrededor de 13 años de películas en alta definición, o para ponerte otro ejemplo más rotundo, puede grabar toda la información existente en internet. Esta información la puedes contrastar cuando quieras, ahora mismo, en páginas dedicadas a la ciencia.

Después de saber esto, no creo que te quede ninguna excusa para memorizar 2 o 3 libros (o 15), supondría un porcentaje ridículo de nuestra capacidad de memoria. Lo único que no tenemos que los ordenadores si tienen, son las entradas USB para meternos de golpe toda la información. Nuestros cables son los métodos de estudio.

Cómo mejorar nuestra memoria

Antes de hablar de los métodos, ¿No te has preguntado a veces por qué nos aprendemos tan rápido las letras de las canciones? Las canciones son emotivas y las relacionamos de forma inconsciente a recuerdos y sentimientos propios, lo que no deja de ser una asociación. Por tanto ya tenemos una pequeña pista; lo que nos resulta familiar se nos mete antes en la cabeza.

Vamos a hablar de dos experimentos que nos ayudarán a comprender cómo funciona nuestra mente cuando memoriza.

Paradoja Baker / Baker

Para el primer experimento necesitamos hablar con dos personas, a las dos le decimos por separado que dentro de un rato nos recuerde la palabra Baker, solo que a la persona A le comentamos que Baker significa en inglés panadero, mientras que a la B no le decimos nada, solo que nos recuerde ese nombre.

Al cabo de unas horas, lo que pasará es que muy probablemente la persona B no se acuerde de esa palabra, mientras que la persona A no tendrá ninguna dificultad en acordarse. ¿Por qué?

La respuesta es muy sencilla: La persona B no se acordará porque Baker no tiene sentido para ella, no lo asocia a nada y no lo puede visualizar, a no ser que conozca a alguien cercano con ese mismo nombre, por tanto ya sería una asociación.

La persona A se ha imaginado a un panadero amasando el pan, con su atuendo, metiendo el pan en el horno. Acaba de aprender una palabra y no se le ha olvidado porque su mente ha relacionado la palabra Baker con un concepto y una imagen. De eso se trata.

Técnica de estudio: Los Palacios Mentales

metodos de estudio oposicionesPara el segundo experimento debemos elegir un lugar que conozcamos a la perfección, tanto que si nos ponen una venda en los ojos podríamos caminar por él y llegar donde queramos. Puede ser nuestra propia casa, nuestro edificio, nuestra facultad o instituto. Además, visualizaremos las decoraciones o muebles que tenga, los cuadros, puertas, ventanas, sillas, sofás, etc.

Cerramos los ojos y nos ubicamos mentalmente en la puerta de nuestra casa, visualizamos al Pato Donald comiéndose una tarta de queso y ofreciéndonos un trozo. Cuando seguimos por el pasillo y giramos a la primera habitación, vemos a Bob Esponja bailando sevillana encima de la cama. Corremos por el pasillo hacia el salón y nos dan un pelotazo en la cabeza y vemos al payaso de Mcdonalds riéndose de nosotros. Por último vamos al frigorífico y al abrirlo, las latas y botellas empiezan a cantar opera.

Si lo hemos hecho bien, utilizando un espacio conocido y lo hemos visualizado, podremos recitar ese párrafo de memoria exactamente tal y como está escrito, acordándonos de cada uno de los personajes y lo que hacen. Así que ya tenemos la lista de la compra aprendida.

Tengo que comprar:

  • Tarta de queso: Las del Pato Donald.
  • Esponjas para el baño: Bailando sevillana…
  • Pan de hamburguesa: Mientras se ríe de nosotros…
  • Latas de refresco: Qué bien cantaban…
  • Botellas de agua: Un poco peor que las latas.

Como vemos, la asociación funciona a las mil maravillas cuando queremos memorizar muchos datos. Como dijimos al principio, ya hemos usado la asociación muchas veces sin darnos cuenta. Hemos creado frases a partir de datos del libro de historia o nos hemos inventado palabras con las siglas de cada palabra de una frase de literatura y nos ha funcionado.

Métodos de estudio eficaces

Asociación

Tanto para asignaturas como historia, geografía o naturales como para las oposiciones, necesitamos un sistema para poder memorizar textos llenos de datos concretos como fechas, cantidades, nombres propios, etc. Vamos a poner un ejemplo utilizando un fragmento de Wikipedia:

La Revolución Industrial o Primera Revolución Industrial es el proceso de transformación económica, social y tecnológica que se inició en la segunda mitad del siglo XVIII en el Reino de Gran Bretaña, que se extendió unas décadas después a gran parte de Europa occidental y América

“La 1ª Revolución industrial es el proceso de metamorfosis ECO-SO-TE. iniciado en la 2ª mitad del siglo de la mayoría de edad en el Big Ben y se fue extendiendo a la zona euro y a la zona del dólar.”

Con este ejemplo, un poco exagerado tengo que decir, vemos cómo he jugado un poco con los términos y los he relacionado con otros que se me han ocurrido. Incluso me he inventado la palabra “ecosote” para unir otras tres y acordarme de sus primeras letras.

No tenemos que hacer esto con todos los párrafos, sería una auténtica locura. Esto lo podremos hacer cuando nos esté costando mucho memorizar ciertas partes del temario.

Repetición

Una vez tengamos el borrador de las asociaciones, nuestros esquemas y resúmenes, debemos consolidar lo aprendido repitiéndolo una y otra vez. Un momento, estamos repasando ¿no?

Pues sí, el repaso no es más que repetir lo que hemos aprendido. La única diferencia es que si hemos elaborado previamente resúmenes y esquemas, y están repletos de estos trucos, repetir (repasar) será mucho más fácil y más rápido.

Pero antes de que pienses que basta con leer, te digo que no, la mejor técnica es la práctica. Repite la lección e intenta redactar tú la respuesta, la escritura a mano afianza más los conocimientos, ya que al ser más lenta, nos permite reflexionar lo que escribimos.

Pizarra

formas de estudiar

La pizarra está limitada en espacio, por lo que la utilizaremos cuando necesitemos esquematizar con conceptos clave y darle énfasis con colores o garabatos.

La usaremos como lo haría un profesor para explicar la lección a sus alumnos, podemos simular que impartimos una clase y hablar en voz alta, esto nos ayudará a afianzar la materia y aprenderemos a hacer muy buenos esquemas.

Hay que utilizar varios colores y acostumbrarnos a ellos. Por ejemplo podemos dejar las palabras clave en negro, los plazos en azul, las fechas en rojo y las anotaciones secundarias en verde, todo muy atractivo para la vista.

Si usamos la pizarra, además de lo que ya hemos hablado, estaremos en pie y aliviaremos la tensión del cuello y estiraremos las piernas. Así que es una muy buena razón más para utilizarla.

Grabacion en audio

Esto lo hice cuando estudiaba la oposición y es uno de mis métodos favoritos.

Nos grabaremos mientras estamos dando la lección en voz alta. Yo usaba el móvil y tenía una pista de audio por tema y a veces una por capítulo. Una vez grabadas las nombraba y las tenía almacenadas para escucharlas mientras hacía la compra, salía a correr, en el gimnasio o incluso en la cama.

El móvil me parece la mejor herramienta porque siempre lo llevamos encima y además suele tener una grabadora. Eso sí, la aplicación debe permitirnos pausar la grabación y reanudarla en cualquier momento ya que vamos a equivocarnos o puede que nos interrumpan, y no queremos tirar a la basura toda la pista completa por algo así.

SQ4R

No es un robot de La Guerra de las Galaxias, son siglas que corresponden a Survey, Question, Read, Recite, Rewrite y Review. Tranquilidad, vamos por partes:

  • Survey – Encuesta: En esta fase hay que leer todos los títulos y subtítulos, haciéndonos una idea generalizada y considerando también los esquemas si los hay.
  • Question – Pregunta: En una hoja elaboraremos preguntas de examen haciendo uso de los títulos y subtítulos.
  • Read – Leer: En este punto nos toca leer con atención e intentaremos memorizar todo lo que podamos, así estaremos respondiendo a las preguntas que anotamos antes.
  • Recite – Recitar: Intentaremos contestar las preguntas del examen en voz alta y sin mirar el temario. Apuntaremos donde fallamos o lo que nos está costando más.
  • Rewrite – Reescribir: Escribiremos las respuestas a las preguntas como si de un examen real se tratara pero responderemos con palabras clave, listas o esquemas y por supuesto sin mirar el libro.
  • Review – Revisión: Haremos una revisión del resultado que hemos obtenido en los anteriores pasos, resolveremos las dudas, corregiremos y completaremos las respuestas. Habremos elaborado esquemas o resúmenes válidos y los aprovecharemos para repasar.

Esta técnica está ideada para temarios largos como los de una oposición. Así que creo que merecerá la pena probarla.

Método Pomodoro

Además de significar “tomate” en italiano, te hablo de una técnica más para los estudiantes: el método Pomodoro. Seguro que en algún momento habrás escuchado hablar de ello y si no, te lo explico de una manera sencilla.

El objetivo es mejorar la productividad a través de la gestión del tiempo, es decir, en lograr el mayor rendimiento en el menor tiempo posible, utilizando descansos intercalados para mantener la mente descansada.

La técnica consiste en dividir el tiempo en períodos de 25 minutos (pomodoros) con pausas de unos 5 minutos. Al finalizar el ciclo añadimos un descanso de unos 15-30 minutos. Puedes utilizar un temporizador de cocina como utilizó su creador o el de tu móvil, que es más moderno.

tecnica pomodoro oposiciones

Es aconsejable que hagas un planning semanal y anotes la cantidad de pomodoros que realizas al día. Una vez finalices la jornada, solo tienes que contar los pomodoros realizados y así te harás una idea de las horas que has estudiado y comparar con otros días, así sabrás si tienes que darle más caña a los estudios.

Evita las distracciones

Los pomodoros son un motivo para no interrumpir la tarea. Ya disponemos de los intervalos de descanso para hacer lo que queramos, mientras que estemos dentro de un pomodoro ya pueden caer meteoritos que no nos vamos a mover del sitio.

Mejora la concentración y alivia la ansiedad

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Oir el pistoletazo de salida siempre ha sido un golpe de energía extra para los más competidores, y es que es precisamente lo que somos, competidores. Nuestro objetivo es exprimir los pomodoros al máximo y priorizar. La concentración aumenta porque enfocamos la atención en periodos limitados de tiempo aprovechando la lucidez que nos dan las pausas, además de retrasar la fatiga mental.

La descarga llega con los descansos, que nos permiten levantarnos de la silla, movernos y muy importante, hacer estiramientos de cuello y espalda. Todo esto libera tensiones y nos ayuda a mantener la ansiedad a raya.

Para acabar, si estás empezando a opositar no está mal partir de una base y aplicar estas técnicas, aunque existen muchas más y puede que unas te vayan mejor que otras. Sin embargo con el tiempo desarrollarás la tuya propia con variantes o combinaciones de otros métodos. Al final, te darás cuenta de que no hay mejor técnica de estudio que la que puedas diseñar con la práctica en tu propia mesa.

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